domingo, 26 de abril de 2009

Retrato de un exilio

No me imagino, mi cabeza en estos momentos ocupa la pregunta pero sigo sin imaginar la respuesta, cómo será el destierro; si algún día estuviera lejos de mi casa, eso no tendría tanto problema, pero ya mucho tiempo llevo viviendo entre esta gente, conozco sus costumbres y tradiciones de las que también formo parte, y en las que alguna vez participe. Qué extrañaras en el destierro; yo no extrañaria al país, si así fuera, extrañaría el zócalo capitalino, con su plaza de armas, la más enorme de toda Latinoamérica, y extrañaría cubrirme del sol debajo de la enorme sombra que brinda el asta bandera mirando en dirección a la imponente catedral, que a pesar de ser un mugroso edificio eclesiástico es capaz de embobar hasta a el más agnostico; extrañaría con más razón el idioma, porque tal vez en ningún otro lado podré expresarme de la manera en que ahora lo hago. Y si llego a ser uno de esos especimenes perdidos en el mundo, y llegase a ser la mera representación de lo que alguna vez existió, sería, sin pensarlo, netamente hipocrita; y tal vez, sería olvidado y tomado como un mal ejemplo.

Me perderas de vista entre la marabunta...

1 comentario:

*Biquie* dijo...

seguro carnalituuu no es tan fácil estar fuerassss, lejos de las tortillas, la salsa y sobre todo, la familia y los amigos... yo creo que si me desterraran en automático extrañaría hasta las clases de Buriano, las platicas en el coche de Jul de noche y con Ruby, hasta el Perla Negra y sus meseras guapas... o que ya no te acuerdas jijijiji iiiiiiihhhhhhhh, los comentarios nefastos del nefasto, los chistes del chistes, los caos del gordo, el idioma campana, el olor del pasto, el sonido del delfín y las sillas hundidas afuera de la biblioteca... yo los extrañaría como loca y es posible que eso pase... me volvería loca jojo