No ando fino, quizás porque es viernes y la verdad es que no salí esta noche, es por esto mismo que me encuentro escribiendo ahora mismo. Que falta me hace salir a una fiesta, es parte de mi ridículo modus vivendi, podría estar haciendo otras cosas, como descansando o escuchando música a gusto tirado en mi cama; no, la verdad es que en estos momentos estoy urgido de otra cosa más exquisita y menos beligerante.
Acaso no es bello subir a las asoteas en estos momentos, cuando el calor se encuentra impregnado en nuestra piel, y es tanto que éste nos incita a quitarnosla. Acaso no son bellas las pocas noches estrelladas que nos brinda la grisacea ciudad. Acaso no quieres subir, en este preciso momento, a beber una pequeña copa de vino tinto merlot, fumando un cigarrillo en la mano derecha, dejando que cada bocanada de hierva se meta por tu cabeza y haga que tus pensamientos se aclaren, relajando tu cuerpo, pensando: ¿Se acabará este momento?.
Necesito con urgencia una copa de tinto merlot, necesito estar solo con mis pensamientos; qué va ser de mi, a quién quiero hoy, qué es por lo que estoy luchando, ¿vale la pena?, ¿llegare a completar mi sueño?, ¿Quién soy yo para ella?, más bien ¿Qué y Quién soy yo?.
La borrachera está en su punto más algido, no soy nadie para juzgar a las demás personas, bajo mi propio juicio me enjuiciare; sí, soy patético, ella me tiene bastante enamorado...aunque ni siquiera sea amor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario