"Me hace falta ver a mis hijos ¿sabe?; digo, quien no puede ver a sus retoños, a los hijos de sangre, porque son sangre de mi sangre, por eso quiero verlos; me vale un comino que mi ex esposa no quiera que los vea, igual me los robo, ni pedo, así es esto. Y es que las viejas, puta madre, que problema; un día todo bien, y después, ¡Madres!, te quieren quitar hasta los huevos; con esta crisis ¿usted piensa que tengo tiempo en estar manteniendo otras mujeres? Vaya que mantener una es ya una chingadera, es que tres son multitud, y más si ya no están para lo que uno las quiere ¿qué no?.
Con su permiso voy a prender un cigarro, es un vicio que tengo desde chavo; bueno, no es que este o me sienta viejo, la verdad estoy viviendo mi segundo aire, la verdad me siento como de 19. Y es que nomás falta sentirse viejo para morirse solo en esta pinche ciudad de mierda; ya me imagino cuando mis hijos me vayan a botar a un asilo, o una casa de esas donde hay un chingo de ancianos, ay, nomás de pensarlo me da miedo. Seguro ahorita se están tragando todo lo que les dice su madre: Que soy un mal padre, que no quiero verlos, que por eso me fui con una mesera...Es que a veces la carne es débil, y con unos tragos encima, pues cualquiera se vuelve Don Juan. "La mesera", como acostumbra a decirle la tarada de mi ex esposa, en realidad se llama María José; un nombre hermoso no le parece, si tuviera una hija así le pondría; no que Fernanda, fácil me he chingado unas diez, pero no presumo, sólo le informo, pa que este enterado que no trata con cualquier patán..."
Bill con una cara de verdadero hastío, en parte por estar esperando a su esposa, que le daría a firmar el divorcio, y por estar escuchando al extraño, pensó: "No vuelvo a sentarme en esta pinche fuente".
1 comentario:
Está padrino carnalitooooooo :D
Chido Chido
Publicar un comentario