Me acuerdo que yo solía reir antes, reía mucho, imparable, era una máquina de hilarante, al borde de despistar a la más cruel de las tristezas. Quién sabe (¿lo sabés tú que me conociste de antaño?) si mi personalidad o mi presencia eran agradables, igual yo reía...
Nomás que ya no río, ya tampoco hablo más que cuando es necesario, ya no pregunto cómo te encuentras, ni sé si me importa; sólo se que he perdido mi risa, se ha ido. Por suerte, todavía soy capaz de esbosar una sonrisa, muy amarga la verdad, "ya ni sonrias que das miedo mano" me dicen algunos de mis mejores amigos, 'tons tampoco sonrio...
Así era mi vida, sin humor, hasta que encontre a una persona lastimeramente muda, no porque no pudiera hablar, sino porque no quería, y eso fue lastimeramente triste para mi. Me pregunte, pues, ¿Quién es quién?...
1 comentario:
Tampoco te la compro carnal...
Yo he dio al cine contigo!!! y también he estado en lo de los hiciste de nuevo!!! pas pas pas ;)
Y cuando estamos todos ps te ries, aunque sea poquito, aunque sea contenido, pero también he sido testigo prescencial de tus risitas fingidas como con el nefasto :S nefaaaastoooooooo :(
Y no creo que sean sonrisas amargas las tuyas... a mi me hacen feliz
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