sábado, 22 de agosto de 2009

Carta a muchos tantos

¿Cuántos amigos tienes?

Pregunto, digo, por si acaso crees saberlo ya. Por que quién sabe, igual y todavia no sabes. Haz la cuenta, hazla bien ¿Tiene importancia hacerla? Eso sólo depende de lo que pienses.

Cuántos de ellos han estado ahí, no siempre porque es claro que no se puede, pero cuántos de ellos han estado ahí cuando es necesario, y no sólo cuando es necesario para tí, sino cuando la situación lo amerita, porque dime ¿Qué significa aquello de llamar a alguien y que acuda en tu ayuda porque te sientes muy mal por tu fallida-y ya muerta-relación amorosa? No, yo no soy de esos, yo no voy en ayuda de nadie, más que cuando se necesita...

-mmmta que cruel

Así es, mi amigo, el que de verdad es mi amigo, no me anda preguntando a cada rato sobre mis desamores, sobre mis penas y mis miedos, porque sabe que francamente no quiero hablar de eso. Mi amigo me pregunta cuando es necesario, no se inmiscuye en mi vida, no porque no le interese, sino porque le gusta que yo siga siendo un misterio, para nunca terminar de conocerme.

-Entonces las relaciones van lentas

-Pero efusivas, mi querido muchacho. Tú que naciste ayer, ni sabes de lo que estoy hablando, pues piensas que el amigo está en todas partes, que no se acaba, que por eso hay miles y miles de fotos y fotos y fotos, y retratos y dibujos, que no resultan ser eventuales sino perecederos, pues se deriban vacíamente de una relación diaria, de diarias emociones...de falsas emociones.

No, busca a tu amigo en el silencio, en la risa sincera, porque cuando tu "amigo" ya no ría de tus tonterias, y tampoco ria contigo, y entonces tu empiezes a reir falsamente para sacarle una sonrisa...En ese entonces se habra acabado la amistad.

No hay comentarios: