sábado, 26 de diciembre de 2009

Tepozguan

Naci en un hospital del IMSS que tiene en sus faldas un pequeño bosque simulado llamado elegantemente "parque", en el cual se aparecen de vez en cuando uno que otro venado, quienes afirman que los han visto casi siempre han terminado dentro de una patrulla simplemente por gritar la verdad entre escaparates de aliento bacanal. El parque pues es la zona protegida menos violada por el hombre, ya que sus animales reciben un trato digno del hombre, debido a que el hombre es incapaz de verlos, sólo así podemos establecer una relación medianamente sana entre nosotros y el zoomundo que nos rodea. Le llamaban Parque de los Venados.



Total que soy Defeño, nací Chilango, naci capitalino, desde mi nacimiento ya era conocido y despreciado en Mty, en Coahuila, en Chiapas, Yucatán, y un enorme etcétera. Acostumbro inflingirme un exilio de mi origen que lleve mis sentidos al máximo de su capacidad cada tanto tiempo para dejar a mi cuerpo tomar un merecido descanso, harto del ruido constante del claxon, el rugido de los motores y el chillido de las llantas en derrape. Mi descanso va dirigido a relajar mis oídos, mi vista, y mi mente; oyendo, viendo y pensando lo que no hay en la marchita ciudad de México.



Ocotepec es el lugar, que en su correcto significado nahuátl significa lugar de "quién sabe qué chingaos"; un pueblito que parece comarca de la enorme Tepoztlán, pueblito montañoso que recibe los vientos matinales de la Sierra tepozteca, para posteriormente declararse autónomo de la ciudad de la eterna primavera, de jure y de facto. Parecería que en Ocotepec la gente recibe con cálidez al extranjero, pero nada de eso sería cierto, más que para los mismos extranjeros, que se sienten adorados por los mexicanos, nada de eso es cierto.



En Ocotepec se siente la rabia mexica y chichimeca, ese fuego guerrero que se transporta por las venas de sus vecinos y cada interminable cadena cromosomica. El marqués del Valle, Hernán Cortes cayó en un error al inaugurar Cuernavaca, Morelos como un espacio vacacional siempre abierto al capital capitalino, pero nada de eso es cierto, al menos en parte. Y se puede ver cuando salgo de mi casa, aquellos ojos que me miran con recelo, y puedo sentir telepáticamente, que no seguramente, los pensamientos de esas venas guerreras murmurando hacia sus adentros "pinche guerito", "mmta ahi viene el avecindado este"...Aunque no sea guerito...

Entonces esto me hace pensar y reclamarle a mis antepasados: ¿Que chingaos pasó en 1521? Si nomas eran 400 españoles no mamen, ¿Que chingaos les pasó a los tlaxcaltecas? Pinches traidores...

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