martes, 22 de noviembre de 2011

El polo opuesto

Algo de ella me atrae...sera quizás su sonrisa que nunca me ha dirigido, o el chiste con el que pretendo hacerle notar que atrae de alguna manera, pero que ella toma como sólo un chiste. Sera su simpleza, la inocencia de sus movimientos provocativos, que en mí provocan amor, y en ella simpleza. ¿Sera simpleza? O querra decirme que también le gusto.
No, sin duda es la simpleza.
Me atraen sus ideas, sus corazones de papel maché, sus girasoles de engrudo, el olor de sus figuras. Me atrae su enojo, soy el polo opuesto. Ella es más grande y yo soy un idiota, además soy más chico. Raras veces la he visto, y quizás nunca note que me gusta, ya no me atrae...ya dejé las futilezas del miedo, ya dejé la pena y el pudor del habla, le presento mi lenguaje desnudo, mi pensamiento recién horneado, mi fuego...le presento mi simpleza.

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