jueves, 3 de septiembre de 2009

Que se vayan a la chingada los que creen filosofar

Llegue un día muy de tarde, pasando las 5, a enemistarme conmigo mismo.
No sé por qué, simplemente me aburri de mi. Llegue, repito, sin saberlo a desearme la muerte.
Y es que mi alterego me desconoció, o tal vez viceversa. El chiste es que deje de pensar como él, me fastidiaba su forma de pensar, siempre detenida en pinches detallitos filosóficos y es que- ¡No mames que importa sino me importa como a ti dices que no te importa que me importe lo que sea que importe! ¡Es que sí te importa! ¡Y qué cabrón! Y Que...

Desconoci a mi otro yo, quien sólo repetía lo que alguien más le había dicho, no enseñandome lo que había aprendido sino lo que había memorizado: Pinche otro yo, quería enseñarme algo que ni siquiera había cavilado él, que se vaya a la chingada...

Que Que si uso una pinche palabra-quesque no sé lo que significa-pinche otro yo, ¿tu lo sabés? ¿Lo practicas? Nomás escucho las palabras de un pendejo en labios de otro, pero nada diferente sino igual...

Que se vayan a chingada todos los filosofos y su pendeja, pero cerrada...AHHHHH MOMENTO quiero determe aqui, mi otro yo, amante celoso de la filosofía, tiraba a los demás de pendejos, pero eso sí tenía una mente bien abierta a todo, a todo excepto a las críticas...

No hay comentarios: