domingo, 8 de noviembre de 2009

El mamon de la Hemeroteca

Entrar en un recinto del saber ya de por sí es medio tedioso, hasta que no te sientas y pides el material que más te interesa y te lo facilitan, entonces sí el lugar se transforma, se vuelve elástico, las paredes dejan de presionarte hacia el interior y el tiempo se vuelve un simple expectador mientras tu te impresionas de todo aquello que creías saber...

Así pasa en la mayoría de las bibliotecas; incluso así pasa en la sección general de la Hemeroteca Nacional. Y es de ésta de la que quiero hablar, la Hemeroteca te ofrece muchos servicios indispensables para aquellos que están sedientos de verdaderas mieles de conocimiento, la sección de microfilm, la sección de base de datos donde sólo con teclear aquella palabra que estas buscando puedes encontrar la información-o parte de ella-ya expresada en el muro de plasma; la sección general que te facilita los periódicos más recientes, la biblioteca de la Hemeroteca Nacional, y por último EL FONDO RESERVADO.

El fondo reservado se encuentra aislado de todo ignorante, muy pocos descubren su ubicación, ya que la escazes de letreros impiden-al que no esta buscándola-chocar con esta sección. La puerta tiene algo de misticismo, se encuentra coronada por un enorme vitral que reza la frase esa famosa de Vasconcelos. El marco de dicha puerta es una fiel copia del hongo que sale en Mario Bros, quiza eso sea un mensaje subliminal para los dotados del sentido de Indiana Jones que pensaran al ver esa puerta en que ahí se encuentra lo más viejo...

Pasando esa puerta entras a un corredor oblongo, que huele a un incipiente hedor elitista...Entrando te píden registrarte, subes uno dos pisos y ya estás en la Hemeroteca del FONDO RESERVADO. Si es tu primera vez ahí, no te dejarán checar los periódicos sino presentas antes una credencial, expedida por ellos, que te acredite como verdadero investigador.

Y ahí empieza la patraña...

Para obtener la credencial necesitas una carta expedida por la institución de donde provienes, en donde diga que efectivamente estás haciendo una investigación que afectará el rumbo de México en algunos años. Ya de entrada sabemos que los investigadores independientes están totalmente excluidos, los autodidactas no tienen cabida ahí, y menos el curioso sediento de saber que no tiene tampoco nada que hacer ahí. Ya que estos sí son más peligrosos que aquellos que si tienen a alguien que los represente.

Pues, que no se supone que el acervo pertenece a la Nación. Acaso no te piden que cuides muy bien los materiales, ya que si los maltratas estás causando un grave daño a la Nación. Entonces ¿Quiénes somos la Nación? Tendríamos que tener acceso todos...se supone...

En caso de no tener credencial, pues te chingas, más bien, te tienes que contentar con lo que la base de datos te ofrece, que nunca es suficiente. Tienes que comprar además la credencial que tiene un cómodo precio de 40 pesos, una mierda de dinero por mantener ese preciado material en resguardo, lo cual se agradece bastante; estoy seguro de que sí la Hemeroteca estuviera en manos de la Ibero, del CIDE, o de alguna de esas pinches universidades especialmente hechas para pendejos el costo de la credencial incrementaría en un 200%. Sin temor a equivocarme.

Ya con la credencial en la mano puedes pedir lo que se te venga en gana. El problema es que la pesadilla no termina ahí; para colmo, después de todo el trámite engorroso que tienes que hacer para conseguir la credencial tienes que soportar al pendejo que te facilita el material. Así es, es un PENDEJO, que se da tintes de gran conocedor, lástima que efectivamente lo sea, lástima de persona MAMONA Y PENDEJA.

Porque cuidadito cuidadito donde le pidas un periódico que no tienen en el FONDO RESERVADO, porque ahí sí se te vienen comentarios mamilas encima: "No tenemos de X fecha, pense que ya lo sabías" No lo sabía, disculpe usted mi ignoracia. "Deberías de checar bien tus fuentes"

Ya entonces te encuentras asustado por tamaño pelmazo, y pides a gritos que porfavor se acabe su turno laboral, y venga el otro encargado, que con suerte puede ser más amable; pero esto no sucede, este cabron es un amante del FONDO RESERVADO, es su fiel Cancerbero, y prefiriría morir antes que prestar un servicio menos despótico...

La pregunta es: ¿Debería estar el Fondo Reservado abierto a todo el público?...

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