viernes, 1 de enero de 2010

Oso o no?

La noche de Año Nuevo se vuelve cada vez más monotona con el tiempo, año tras año la misma ceremonia, los mismos comentarios, mismas perspectivas...Nomás que conforme vamos creciendo, en mi familia poco a poco se siente el peso de las nuevas generaciones, de nuevos pensamientos, y no pocas apatias; que si los "doce deseos" y los "propositos" culpables...

Al otro día de la pachanga, las cosas tienen un humor y olor diferente, como que se viene algo, pero quién sabe qué; total que he perdido literalmente la noción del tiempo, y ya no me hayo en ningún día digno de ser recordado, que si es martes o viernes o sábado o seguimos en la misma monotonía en la cual nos encierran los días aciagos. Para romperla, mi famille et moi decidimos viajar al forét, caminamos 4 kilometros de jodida subida entre árboles, arboledas, arbustos, piñas, pinos, cedros y basura...Fue cansado, pero aca estamos.

Al ver tanta basura, de repente así como de la nada vino entre mis pensamientos, y alguna que otra vanal esperanza de encontrarme con mi homonimo el llamado Pie Grande entre todo ese foraje, que uno de mis propósitos estaba marcado. Me dedicare, mientras este atrapado en la ciudad de la eterna primavera, donde hoy hace frio, a recoger toda la basura que encuentre a lo largo de mi ruta...Y a ver que sale de eso, porque ya ando medio hasta la madre de todo ese pedo de que a todo mundo le vale madres las emisiones de ozono constante, escudándose la mayoría en aquellas palabras que timbran como zumbido de mosca castrante en mi oído "Es que los mexicanos no estamos educados para esto u lo otro".

Al diablo, para lo que sea que estemos educados, a mi me parece mal la pinche basura en el bosque, y también me revientan los pendejos que usan el carro pa recorrer dos cuadras. Ya basta con un carajo...

No hay comentarios: