miércoles, 3 de noviembre de 2010

Gregorio (????-2010)

Se fue el tio Goyo. Se fue, como todos nosotros, dejando un vacío generacional, dejando a los que fueron chicos una vez en la penumbra de la transición y yo, de los chicos, que ni lloran ni nada, que nomás decimos "chale, pss que mal" y de los más chicos que ni se acordarán... ¿Quién te enseña a ser viejo? Pues ni tan viejo estaba mi tio, que a su despedida dejó también una incógnita sobre la metodología que lo llevo a al otro lado. Y parecerá mofa este post mortuorio, sepelio de palabras sin significado, burlesca expresión del ir y venir humano, pero esta es mi forma de honrar (sin lágrimas en los ojos, no sé por qué) a aquella persona que siempre tuvo para mí una sonrisa, una vacilada y ay que de verdad me falto un consejo, limón de experiencias que no alcance jamás a exprimir. Nadie sabe cuándo uno se ha de ir.

Sé tio que mi actitud no te va a espantar, ni a ofender ¿me querrías ver llorar así nomás? ¿nomás por qué te adelantaste, sabiendo que un día te he de alcanzar? Sabiendo que estas ahora en un mejor lugar...llamelé yo como quiera Paraiso, Edén, Monte Olivo, Limbo, Shivalba, Mitlán....mejor que éste sin duda. No hay más. Un adiós de letra presente, y aqui tu cuerpo más vivo en estos párrafos de melancolía escondida o sonrisa fingida que en la caja esa donde han de encajuelar el inicio de tu largo viaje.......y al final de este epitafio tuyo si lloró salado es nomás por no ir en contra de un llanto en tu nombre un llanto anhelado...

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