Antes de que TODO ESTO se convirtiera en una mierda, solía escribir bien. Los maestros me decían: "aquí hay talento", los fans me decían "de verdad, gracias", y mis amigos me imploraban "escríbete otro". Magia negra, hechicería, mal augurio, mal de ojo, quién sabe, el chiste es que ya no escribo bien. Ando preocupado, día y noche, el sol se oculta, la luna sale, y yo sigo perdiendo mis poderes de escritor amateur (como si existiesen los profesionales).
Creo que todo comenzo un día en que la profesora Echenique, de quien estuve pubertamente enamorado, (nunca lo sospecho, o más bien quizás quién sabe), me pidió un pequeño ensayo fenomenológico (vivencial) sobre mi experiencia en un museo...Lo describi a la perfección, la actitud antipática de los guardias, la escena inmóvil y tediosa representada en las vitrinas que separaban al visitante de la realidad, bla bla bla, todo aquello.
Al presentarlo me dice: "Guau, está muy divertido, está excelente, escribes como un beatnik, ¿has leído a Charles Bukowski?, pues exactamente como él"
Nunca había leído a Charles Bukowski, hasta que lo hice, y entonces sí TODO ESTO comenzo a valer madres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario