Tengo una buena noticia: Recuerdo con claridad qué fue lo que soñe. Es muy malo cuando recuerdas una pesadilla, algunas no logras olvidarlas nunca, se convierten en tu peor miedo, en el miedo constante, en el único palpable en todo momento, y ya no sabes que fue antes, si un miedo y después una pesadilla o viceversa.
Ya era de día cuando me desperte, ignoro que hora era, también ignoro donde estaba pero por alguna razón sabía que estaba en mi casa. Era un departamento de cuatro paredes, al oriente se encontraba una enorme ventana como de unos tres metros de alto, el techo estaba todavía más alto, a mi parecer estaba en un pequeño cuarto de una enorme casa colonial; En el poniente se encontraba mi cama, una cama individual que como pude comprobar, al terminar ese día, era una cómoda colchoneta hecha de plumas de gallo negro. Al norte de la casa se encontraba una pequeña cocina con un pequeño refrigerador, y un lavabo que contenía una interminable hilera de platos, que supuse casi al instante que estaban sucios; Al sur estaba un modesto sillón mullido de color verde aceituna, y encima de él estaba el cuadro de el Amanecer de Manet.
Me levante de muy buena gana, abri las ventanas y me asome al balcón, sentí un vértigo indescrptible cuando me di cuenta de que mi departamento estaba en uno de los pisos más altos de aquella ciudad. Mi ventana daba la cara a un extenso conjunto de árboles, era un parque muy bello, incrustado en medio de un callejón; Como tenía ganas de caminar, salí a dar un paseo al parquesito, antes me tome un fugaz trago de un whisky que estaba en una mesa enfrente del sillón mullido. Tome mi gaita y baje las escaleras inflandola para que estuviera lista para el próximo concierto, ignoro por completo porque tenía y sabía tocar una gaita, el punto es que cuando bajé la calle se encontraba casi desierta, me dispuse a poblarla tocando una de mis mejores piezas en la gaita, pero nadie se aparecía, acabe de tocar, la infle de nuevo, y volví a tocar, nadie se aparecía, tocaba solo para mí en enfrente de la tenebrosa alameda, a la cual no le entraba ni un rayo de luz...
Desde entonces quiero una gaita, alguien sabe dónde puedo conseguir una aquí en México
1 comentario:
Seguro en el centro en uno de esos locales gigantescos donde tienen todos los instrumentos del mundo ;)
Vamos carnalito, pero hoy no... hace mucho calor buuuuuaaaaaa
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